Veja outros textos inspiradores!

Então se prepara que eu vou jogando na cara Ninguém me impede nem para E eu quero mais, mais Então cai pro meu lado naquele pique ousado Do jeito certo ou errado a gente faz

Por Camila Loures

Uma dose de paz a cada minuto de luz.

Por Flora Matos

⁠Não é fácil transmitir valores; principalmente quando não tens…

Por Tadeu César Mazuze

II Reis, 2RS, 11:9, Os capitães de cem fizeram tudo o que o sacerdote Joiada lhes havia ordenado. Cada um reuniu os seus soldados, tanto os que entravam de serviço no sábado como os que saíam de serviço no sábado, e os levou ao sacerdote Joiada.

Por II Reis, Antigo Testamento

O poder da inteligência é mais forte que o poder material.

Por Diógenes

LA LLUVIA La lluvia tiene un vago secreto de ternura, algo de soñolencia resignada y amable, una música humilde se despierta con ella que hace vibrar el alma dormida del paisaje. Es un besar azul que recibe la Tierra, el mito primitivo que vuelve a realizarse. El contacto ya frío de cielo y tierra viejos con una mansedumbre de atardecer constante. Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores y nos unge de espíritu santo de los mares. La que derrama vida sobre las sementeras y en el alma tristeza de lo que no se sabe. La nostalgia terrible de una vida perdida, el fatal sentimiento de haber nacido tarde, o la ilusión inquieta de un mañana imposible con la inquietud cercana del color de la carne. El amor se despierta en el gris de su ritmo, nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre, pero nuestro optimismo se convierte en tristeza al contemplar las gotas muertas en los cristales. Y son las gotas: ojos de infinito que miran al infinito blanco que les sirvió de madre. Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio y le dejan divinas heridas de diamante. Son poetas del agua que han visto y que meditan lo que la muchedumbre de los ríos no sabe. ¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos, lluvia mansa y serena de esquila y luz suave, lluvia buena y pacifica que eres la verdadera, la que llorosa y triste sobre las cosas caes! ¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas almas de fuentes claras y humildes manantiales! Cuando sobre los campos desciendes lentamente las rosas de mi pecho con tus sonidos abres. El canto primitivo que dices al silencio y la historia sonora que cuentas al ramaje los comenta llorando mi corazón desierto en un negro y profundo pentagrama sin clave. Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena, tristeza resignada de cosa irrealizable, tengo en el horizonte un lucero encendido y el corazón me impide que corra a contemplarte. ¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman y eres sobre el piano dulzura emocionante; das al alma las mismas nieblas y resonancias que pones en el alma dormida del paisaje!

Por Federico García Lorca

Esdras, ED, 2:60, os filhos de Delaías, os filhos de Tobias, os filhos de Necoda, seiscentos e cinquenta e dois.

Por Esdras, Antigo Testamento

Apocalipse, AP, 10:2, O anjo tinha na mão um livrinho aberto. Pôs o pé direito sobre o mar e o pé esquerdo sobre a terra

Por Apocalipse, Novo Testamento

II Crônicas, 2CR, 26:18, Eles enfrentaram o rei Uzias e lhe disseram: - Não compete a você, Uzias, queimar incenso diante do Senhor, mas aos sacerdotes, filhos de Arão, que são consagrados para esse serviço. Saia do santuário, porque você cometeu uma transgressão e isso não lhe trará honra da parte do Senhor Deus.

Por II Crônicas, Antigo Testamento

⁠O deserto decidirá o destino dele.

Por Duna: Parte 2 (filme)